lunes, 6 de abril de 2026

Pasa el tiempo

Desde la última entrada que escribí hasta esta, han pasado 3 años. 

Entonces vivía en Chile y trabajaba como psicólogo en una vida que no me parecía muy deseable. Hoy vivo en Estados Unidos, y a pesar de que bajé unos cuantos peldaños en la escala socio-profesional, digámosle así, vivo una realidad que me hace más feliz: experimentar el tal llamado sueño americano... en carne propia. Cuando comenté los 4 libros que había leído hace poco tiempo en el último post, probablemente rondaba en mi cabeza la pregunta de qué sería de mi vida en el futuro y si mis planes para irme del país me resultarían. Ya los había empezado y para entonces esperaba respuestas. Me resultaron y ahora le escribo a esa versión antigua mía diciéndole que todo salió realmente bien. Iván, ya llevas casi 2 años viviendo en Nueva York y has avanzado muchísimo, aunque no lo notes, o tu mente te lleve a creer a ratos que sigues estancado. La silla vacía le llamaremos, el espejo blog.


¿Qué sucede en estos instantes? Después de buscar las claves para entrar de nuevo al blog, tipeo estas palabras en el computador que me traje de Chile, acostado en mi cama del Bronx. Hay un silencio sepulcral. Estoy a 1 kilómetro de la estación de metro más cercana y aun así lo escucho cuando pasa. Así de callado está todo. Vivo en una casa con más personas, pero a esta hora todos duermen, y a pesar de que las paredes no son gruesas, se siente como si no hubiera nadie más aquí. Esta casa por lo que he investigado en mis noches placenteras de desvelo de no trabajo al día siguiente, tiene más de 100 años. Es decir, la pared que estoy mirando en este momento al frente de mí, ha visto las historias de las personas que vivieron aquí mismo durante más de 100 años. Pensar en eso es algo que no deja indemne a ninguna reflexión.



En esa pared de al frente, la semana pasada pegué la foto de mi abuela. Es la misma que tenía pegada en mi departamento en Concepción y reconozco que le da al dormitorio una calidez de hogar que no tenía. Ahora vuelvo a dormir bajo su mirada. 

Eso es todo por hoy. Mañana, a participar en un taller que nos metimos con otro chileno que conocí por aquí: English Poems.

Good night.


Ivan, everything´s gonna be all right boy.